Historia de la FO - UNC

Reseña Histórica Facultad de Odontología

La ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía estaba a punto de cumplir sus 40 años de vida, cuando el 19 de junio de 1613, el iluminado Obispo Fray Fernando de Trejo y Sanabria, sacudió la muy tranquila ciudad colonial con una sorprendente noticia: Donaba sus bienes para que la ciudad tuviera un centro de estudios donde españoles e indios pudieran ilustrarse en Latín, Arte y Teología. Nacía así el Nuevo Colegio Máximo bajo la dirección de los padres de la Compañía de Jesús, posiblemente los hombres más esclarecidos de la pequeña ciudad de aquellos tiempos. Sus puertas se abrieron con cincuenta alumnos y poco tiempo después, en el año 1622, el Colegio Máximo, gracias a la Real Cédula de Felipe III, se transformó en Universidad para luego ser consolidada por Urbano VIII en 1634. A raíz de la expulsión de los jesuítas por orden real en el año 1767, la Universidad pasó a ser dirigida por los Frailes Franciscanos, quienes se mantuvieron hasta el inicio de la secularización ordenada por el Virrey Liniers en el año l808. La Universidad había crecido hasta alcanzar el rango de Universidad Mayor.

NUESTROS ORÍGENES

En el año 1877, junto con otras Facultades, nace la de Ciencias Médicas y en 1882, inicia sus actividades la Escuela de Farmacia. Luego se fundaron hospitales escuelas e institutos y en el año l9l6 se crea la Escuela de Odontología, dos años antes de que "la Reforma" sacudiera los viejos claustros y se extendiera más allá de nuestras fronteras. Pasado el remezón vino un período de acomodamiento seguido por otro de cierto esplendor.

El doctor don Alejandro Centeno, Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, el 13 de abril de 1915, al leer la MEMORIA correspondiente al año 1914, manifestó al H. Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba: "...quiero dejar constancia en este documento de la conveniencia y aun diré la necesidad que existe de completar la enseñanza que en esta Facultad se hace, con la creación de una Escuela de Odontología. Este Decanato piensa dentro de poco presentar a la consideración de la Academia un proyecto de fundación de dicha Escuela, el que le ha sido sugerido tanto por el interés e importancia que ha adquirido sobre todo en la parte de Prótesis Dentaria, esta rama especial de la Cirugía, como por los numerosos y frecuentes pedidos de ingreso que llegaran a Secretaria lo que aseguraría desde ya su concurrencia y estabilidad".

LA CREACIÓN

La Escuela de Odontología era una necesidad. Hasta el año 1894 la Facultad de Ciencias Médicas había receptado exámenes libres de Odontología y revalidado títulos a extranjeros, pero, a partir de ese año, todo quedó suspendido hasta que se creara dicha Escuela. Era la época en que la Argentina comenzaba a florecer y los profesionales extranjeros llegaban al país.

Se inició bajo la reglamentación de la Facultad de Ciencias Médicas y su primer programa fue confeccionado en base al de Buenos Aires y Chile. Se designaron los maestros de la carrera la que tendría una duración de tres años.

La Escuela, al igual que toda la Universidad, no escapó a los avatares políticos.

Fue a partir de la llamada Revolución Libertadora, acaecida en el año 1955, que se pensó en alcanzar la mayoría de edad. Luego de la reincorporación de prestigiosos docentes, del llamado a concurso para ocupar distintas Cátedras y de la modificación del plan de estudios, el Claustro de Profesores se dirigió al Decano de la Facultad de Ciencias Médicas y por su intermedio al Consejo Universitario, para formular el pedido de transformación de la Escuela en Facultad de Odontología.

El 20 de octubre de 1915, el Consejo de la Facultad de Ciencias Médicas, resuelve:
"Artículo 1º: Créase una Escuela de Odontología que funcionará dependiente de la Facultad, y con sujeción a las reglamentaciones existentes relativas a profesores y alumnos, matriculación, concurrencia a clases, trabajos prácticos, exámenes, etc., etc.
El 3 de julio de 1916 el Poder Ejecutivo Nacional designó Profesor Titular al doctor Agustín Enrique Larrauri para el primer año de la Escuela de Odontología.
El doctor Larrauri, al elevar su informe sobre su plan de trabajo, en el Primer Año de Estudios dijo: .."El especialista odontólogo, que tan frecuentemente realiza inyecciones de substancias medicamentosas, ya sea para conseguir anestesia o para tratar una infección verbigracia, en el caso del clorhidrato de emetina para las piorreas amebianas, debe tener una preparación suficiente en sangre y aparato circulatorio. Sabido es que muchas substancias anestésicas producen una acción modificadora de los elementos figurados de la sangre, y algunas de uso diario en el gabinete dental son venenos activísimos de marcada acción destructora de los hematias o de los pigmentos; y es necesario que el futuro profesional fije muy bien esas nociones en el Laboratorio de Fisiología experimental".
Al iniciar el curso de Primer Año, la Escuela de Odontología en el año 1917, totaliza una inscripción de treinta y cinco (35) alumnos.

LOS PIONEROS

No podemos dejar pasar de alto, en esta reseña de la Facultad de Odontología , a quiénes fueron los profesores fundadores de la vieja Escuela de Odontología, que dejaron lo mejor de sí en la misma.
Profesor don Agustín Larrauri
Profesor don Manuel Parga
Profesor don Alberto L. Gómez
Profesor Armando Fernández

LA MAYORÍA DE EDAD: TRANSFORMACIÓN DE LA ESCUELA DE ODONTOLOGÍA EN FACULTAD DE ODONTOLOGÍA

El 13 de abril de 1956, el Claustro de profesores titulares y adjuntos de la Escuela de Odontología, en nota dirigida al señor Delegado Interventor en la Facultad de Ciencias Médicas, doctor don Calixto J. Núñez, pasan un extenso informe dando cuenta del estado en que se encuentra, en esos momentos la Escuela, manifestando que la misma, puede "alcanzar el rango de Facultad, lo son ya otras escuelas con menos años de existencia y otras que están por serIo a breve plazo". Sugiriendo la necesidad de: "Organizar una dirección técnica y administrativa con autonomía propia, hasta que la organización futura de la Universidad la promueva a la jerarquía de Facultad".
El 16 de julio, el Decano Interventor en la Facultad de Ciencias Médicas eleva al Honorable Consejo Superior Universitario la Resolución Nº 500, donde pide concretamente la creación de la Facultad de Odontología, teniendo en cuenta que el Decanato "comparte plenamente todas las consideraciones aducidas por los señores Profesores de la Escuela"... añadiendo que. . . "el desarrollo y prestigio alcanzando por esta Escuela desde su fundación por el Dr. Agustín Larrauri en 1916, hasta la fecha, no sólo en nuestro medio sino también, ante la coincidencia de todo el país como del extranjero, ponen en evidencia que la misma ha alcanzado ya su mayoría de edad a costa de los afanes y desvelos que a través del tiempo realizaran tantas figuras ilustres que honraron sus claustros con su prestigio, su acervo moral, su esfuerzo y su saber".
El 31 de octubre de 1956, la Comisión de Vigilancia y Reglamento del Honorable Consejo Superior, aconseja: "transformar la actual Escuela de Odontologia dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas en Facultad de Odontologia de la Universidad Nacional de Córdoba". En el artículo 2º se aconsejaba: "Incluir dicha Facultad entre las que componen la Universidad Nacional de Córdoba en el proyecto de Estatuto a preparar por el Consejo de la Universidad y que será sometido a la Asamblea Universitaria ...". Por el artículo 3º se aconsejaba: "Incluir en el presupuesto para el año 1957 las partidas correspondientes".
El 5 de noviembre, el Consejo de la Universidad Nacional de Córdoba ORDENA :
ARTICULO 1º: Transformar la actual Escuela de Odontología dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas en Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba.
ARTICULO 2º: Incluir dicha Facultad entre las que componen la Universidad Nacional de Córdoba en el proyecto de Estatuto a preparar por el Consejo de la Universidad y que será sometido a la Asamblea Universitaria....
En la sesión del Consejo Universitario de ese 5 de noviembre el Rector Interventor en la Universidad, al fundamentar la creación de la Facultad de Odontología dijo entre otras cosas: "Creo que toda creación debe ser el resultado de un proceso en el que su culminación significa el arribo a la meta pretendida al proyectar la misma. Este es el caso de la Escuela de Odontología de Córdoba, que llega en buena hora -en la hora de la reestructuración universitaria- a integrar nuestra Universidad como Facultad".
El 24 de diciembre, el Poder Ejecutivo nombró Decano Interventor en la Facultad de Odontología al doctor don Florencio Basilio Ponce, quien fue puesto en funciones el 11 de febrero de 1957, en el Salón del Decanato de la Facultad de Ciencias Médicas, por el Rector Interventor de la Universidad Nacional de Córdoba, doctor Jorge A. Núñez
El Rector Interventor, dijo en el acto: "La Universidad ha asumido la responsabilidad que le compete al agregar a su estructura y a su gobierno una Facultad más. Lo ha hecho consciente, obedeciendo a una necesidad impuesta por la propia fuerza pujante que trascendió en el ámbito universitario al ostentar una jerarquía que hoy se confirma, completando la ordenanza de creación con el nombramiento de Decano Interventor...".

Primera Promoción - Año 1956

Primera Promoción - Facultad de Odontología - Año 1956


EL PRIMER CONSEJO DIRECTIVO, EL PRIMER DECANO ELECTO

A mediados de 1957 se convocó a elecciones en la Facultad de Odontología a los fines de elegir el Consejo Directivo de la Facultad. El Claustro de Profesores eligió como consejeros a los doctores don B. Ponce y Servando García Faure. Por los Profesores Adjuntos resultaron electos los doctores doña Lylia Felisa Guiñazú, Ricardo C. Meyer y Horacio Acuña. Por los egresados los odontólogos don Pedro O. Alberti y don Osvaldo López. En representación de los alumnos fueron elegidos los señores Alfredo Galiano, Pedro Luis Salas, Edgardo H. Hametti y Luis A. Rivas.
Reunido el Consejo Directivo el día 4 de octubre de 1957, resultó elegido como PRIMER DECANO de la Facultad de Odontología el doctor don Luis Moreyra Bernán.

DÓNDE FUNCIONÓ LA FACULTAD DE ODONTOLOGÍA HASTA HOY

El tiempo transcurría y nada se concretaba, y cuando se resuelve dar otro destino a las obras de la Ciudad Universitaria en construcción, el entonces Decano de la Facultad de Odontología, doctor García Faure, tramitó y obtuvo la sesión de una gran parte del Pabellón Argentina con destino a la Facultad.
Hubo necesidad de adecuarlo al nuevo destino. "Las obras de refacción como las de instalación se cumplieron en un término relativamente breve, y aun cuando el edificio no estaba completamente terminado, se inició el traslado. El Decanato, y las oficinas administrativas iniciaron la marcha hacia la Ciudad Universitaria luego siguieron las cátedras , a medida que se concluían los trabajos respectivos en cuanto a infraestructura, hasta que prácticamente toda la Facultad se instaló en el nuevo edificio. Sólo quedaron algunas cátedras, que por razones técnicas, resultaba conveniente que siguieran sigan funcionando en el Hospital de Clínicas o en la Escuela Práctica”.
Durante muchos años tuvimos 5000 m2 para realizar nuestras actividades; hoy merced a la actual gestión tenemos alrededor  16. 500 m2, y vamos por más. Todo este desarrollo nos permite seguir brindando más y mejores servicios a nuestros alumnos y a la comunidad.

En las últimas décadas  se  ha encargado de la  refuncionalización de los antiguos edificios en desuso  del lavadero, la caldera e imprenta de la UNC, para el funcionamiento  de la Clínica Odontológica, la Escuela de Posgrado, el laboratorio del Área de Biología Oral, la Biblioteca y oficinas de cátedras. Se ha construido en los últimos años un edificio de esterilización.  Mediante el Plan Plurianual de Obras Públicas de la Universidad se construyó un moderno Auditórium y la Batería de Aulas “K”. Recientemente este sector se ha ampliado con 2 salas clínicas con capacidad para 64 sillones
Queremos rendir el más sincero homenaje a los precursores de esta realidad actual que es nuestra querida Facultad de Odontologia, y a todos aquellos que desde distintas actividades contribuyeron con su visión y esfuerzo a la construcción de ésta casa y que merecen la justicia de nuestro reconocimiento.
Sin ellos la trascendencia académica y social de nuestra querida Facultad, no hubiera sido posible.
Actualmente s nuestra Facultad mantiene su prestigio y sigue trabajando con el afán de acrecentarlo.